El tema del embargo se habla mucho, y florecen más las opiniones
diametralmente opuestas. Por un lado, los que dicen que el embargo es
una ínfima carga para el desarrollo cubano, y que sus desaciertos son
solo fruto de un proyecto político-económico caduco e insustentable; por
otro lado, están quienes defienden que todo desacierto del gobierno
cubano es fruto del embargo. No seré yo quién discuta lo pernicioso de
los embargos estadounidenses a países que se oponen a sus intereses.
Desde el embargo a Vietnam, tras el establecimiento de la República
Socialista de Vietnam, hasta el embargo a Iran, tras las primeras
sublevaciones que constituirían la Revolución Iraní.
Pero la
cuestión a discutir es: ¿Qué tan considerable es la problemática del
embargo estadounidense a Cuba?, es innegable que el embargo afecta
considerablemente el desarrollo, pero también es innegable que muchos
desaciertos cubanos también se deben a mala gestión gubernamental.
Analizar cada categoría que afecta el embargo: la educación, la salud, o
la economía, requiere una introducción profunda en la temática. Aunque
en el ámbito de la salud y la educación como pilares del proyecto
cubano, ha llevado a que su socialización haya hecho de estos un éxito
político a nivel internacional. ³ ⁴ Pero la discusión aquí es más
específica, es sobre ciencia. Y particularmente sobre el campo de la
medicina, en los cuales Cuba es un referente. ¿Qué tan pernicioso es el
embargo para la investigación científica médica cubana?
La
investigación médica cubana está afectada considerablemente. El embargo
evita que Cuba pueda adquirir una enorme cantidad de equipamiento
necesario para la investigación. Hasta el 2014, Cuba no tenía una
Maquina de Resonancia Magnética moderna, haciendo que los
neurocientíficos hayan tenido que desarrollar heurísticas tecnológicas y
técnicas para no quedarse sin poder avanzar. Éstas heurísticas son
útiles y exitosas en muchos casos, pero no son factibles como método
estándar. Hasta el 2011, el Centro de Oncología y Radiología de Cuba no
tenía un citómetro de flujo, necesario para el estudio de células
cancerígenas. ¹ Irónicamente, Cuba desarrolló una vacuna que reduce el
crecimiento tumoral de pulmón, uno de los mayores éxitos en el campo de
la oncología, y que entre los diálogos entre Cuba y USA para la
normalidad, fue uno de los temas a tocar. Ya el Instituto de Cáncer de
Roswell Park tiene un proyecto conjunto con científicos cubanos para
trabajar con la vacuna, y poder iniciar su análisis en USA. Eso es, que
Cuba permita a USA hacer pruebas clínicas y comercializar la vacuna, o,
mejorarla. Cuba ha dado esta vacuna, Climavax, desde el 2011 a su
ciudadanos de forma gratuita. ¿Será que USA también la dará de forma
gratuita? ²
Continuando el tema del embargo. No solo no le ha
permitido adquirir mucha tecnología necesaria para la investigación,
sino también adquirir estudios científicos y libros sobre los
desarrollos vanguardistas en el campo. El embargo no es solo económico
entonces, sino también intelectual. Es irrisorio que en la época actual
podamos negar adquirir conocimiento a un país entero, bajo consignas
caducas de la Guerra Fría. El embargo entonces sucintamente, prohíbe a
compañías estadounidenses negociar con Cuba, esto incluye intermediarios
y, compañías vinculadas o con relaciones con compañías estadounidenses; en este caso el conjunto es abundante. Prohíbe además que la mayoría
de americanos viajen con facilidad allí. Esto pone una
traba a que haya relaciones internacionales entre científicos, así que
científicos de la salud estadounidenses no pueden desarrollar
investigación conjunta con cubanos con facilidad. Y dado que la mayoría
de la investigación científica médica estadounidense está financiada por el estado,
hay un mayor interés a poner limitaciones a las investigaciones
transnacionales. ¹