lunes, 18 de mayo de 2015

Sobre el embargo estadounidense a Cuba, y sus efectos en la ciencia



El tema del embargo se habla mucho, y florecen más las opiniones diametralmente opuestas. Por un lado, los que dicen que el embargo es una ínfima carga para el desarrollo cubano, y que sus desaciertos son solo fruto de un proyecto político-económico caduco e insustentable; por otro lado, están quienes defienden que todo desacierto del gobierno cubano es fruto del embargo. No seré yo quién discuta lo pernicioso de los embargos estadounidenses a países que se oponen a sus intereses. Desde el embargo a Vietnam, tras el establecimiento de la República Socialista de Vietnam, hasta el embargo a Iran, tras las primeras sublevaciones que constituirían la Revolución Iraní.

Pero la cuestión a discutir es: ¿Qué tan considerable es la problemática del embargo estadounidense a Cuba?, es innegable que el embargo afecta considerablemente el desarrollo, pero también es innegable que muchos desaciertos cubanos también se deben a mala gestión gubernamental. Analizar cada categoría que afecta el embargo: la educación, la salud, o la economía, requiere una introducción profunda en la temática. Aunque en el ámbito de la salud y la educación como pilares del proyecto cubano, ha llevado a que su socialización haya hecho de estos un éxito político a nivel internacional. ³ ⁴ Pero la discusión aquí es más específica, es sobre ciencia. Y particularmente sobre el campo de la medicina, en los cuales Cuba es un referente. ¿Qué tan pernicioso es el embargo para la investigación científica médica cubana?

La investigación médica cubana está afectada considerablemente. El embargo evita que Cuba pueda adquirir una enorme cantidad de equipamiento necesario para la investigación. Hasta el 2014, Cuba no tenía una Maquina de Resonancia Magnética moderna, haciendo que los neurocientíficos hayan tenido que desarrollar heurísticas tecnológicas y técnicas para no quedarse sin poder avanzar. Éstas heurísticas son útiles y exitosas en muchos casos, pero no son factibles como método estándar. Hasta el 2011, el Centro de Oncología y Radiología de Cuba no tenía un citómetro de flujo, necesario para el estudio de células cancerígenas. ¹ Irónicamente, Cuba desarrolló una vacuna que reduce el crecimiento tumoral de pulmón, uno de los mayores éxitos en el campo de la oncología, y que entre los diálogos entre Cuba y USA para la normalidad, fue uno de los temas a tocar. Ya el Instituto de Cáncer de Roswell Park tiene un proyecto conjunto con científicos cubanos para trabajar con la vacuna, y poder iniciar su análisis en USA. Eso es, que Cuba permita a USA hacer pruebas clínicas y comercializar la vacuna, o, mejorarla. Cuba ha dado esta vacuna, Climavax, desde el 2011 a su ciudadanos de forma gratuita. ¿Será que USA también la dará de forma gratuita? ²



Continuando el tema del embargo. No solo no le ha permitido adquirir mucha tecnología necesaria para la investigación, sino también adquirir estudios científicos y libros sobre los desarrollos vanguardistas en el campo. El embargo no es solo económico entonces, sino también intelectual. Es irrisorio que en la época actual podamos negar adquirir conocimiento a un país entero, bajo consignas caducas de la Guerra Fría. El embargo entonces sucintamente, prohíbe a compañías estadounidenses negociar con Cuba, esto incluye intermediarios y, compañías vinculadas o con relaciones con compañías estadounidenses; en este caso el conjunto es abundante. Prohíbe además que la mayoría de americanos viajen con facilidad allí. Esto pone una traba a que haya relaciones internacionales entre científicos, así que científicos de la salud estadounidenses no pueden desarrollar investigación conjunta con cubanos con facilidad. Y dado que la mayoría de la investigación científica médica estadounidense está financiada por el estado, hay un mayor interés a poner limitaciones a las investigaciones transnacionales. ¹


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